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SOBRE LA RESPONSABILIDAD DEL ADMINISTRADOR DE SOCIEDAD MERCANTIL EN SITUACION DE FONDOS PROPIOS NEGATIVOS.

In Abogado concurso acreedores on 11 enero, 2010 at 10:08
En este momento de cierre de ejercicios sociales, es muy importante tener en cuenta, antes de cerrar definitivamente la contabilidad, echar un ojo a la situación del balance por lo que respecta a los fondos propios de la sociedad en función de las responsabilidades que los administradores pueden soportar si esta situación es así, por una parte y si, siendo la misma inevitable, no optan por alguna de las soluciones que establece la ley para eximirle de responsabilidad.
El artículo 69 de la Ley de Sociedades de Responsabilidad limitada vigente reza: “Artículo 69. Responsabilidad de los administradores.  1. La responsabilidad de los administradores de la sociedad de responsabilidad limitada se regirá por lo establecido para los administradores de la sociedad anónima. 2. El acuerdo de la Junta General que decida sobre el ejercicio de la acción de responsabilidad requerirá la mayoría prevista en el apartado 1 del artículo 53, que no podrá ser modificada por los estatutos.”
La Ley deSociedades de Responsabilidad Limitada reza en este sentido: “Artículo 133. Responsabilidad. 1. Los administradores responderán frente a la sociedad, frente a los accionistas y frente a los acreedores sociales del daño que causen por actos u omisiones contrarios a la ley o a los estatutos o por los realizados incumpliendo los deberes inherentes al desempeño del cargo. 2. El que actúe como administrador de hecho de la sociedad responderá personalmente frente a la sociedad, frente a los accionistas y frente a los acreedores del daño que cause por actos contrarios a la ley o a los estatutos o por los realizados incumpliendo los deberes que esta ley impone a quienes formalmente ostenten con arreglo a ésta la condición de administrador. 3. Responderán solidariamente todos los miembros del órgano de administración que realizó el acto o adoptó el acuerdo lesivo, menos los que prueben que, no habiendo intervenido en su adopción y ejecución, desconocían su existencia o, conociéndola, hicieron todo lo conveniente para evitar el daño o, al menos, se opusieren expresamente a aquél. 4. En ningún caso exonerará de responsabilidad la circunstancia de que el acto o acuerdo lesivo haya sido adoptado, autorizado o ratificado por la junta general.”
Por lo tanto, en una situación de fondos propios negativos el administrador tiene la obligación de solventar dicha situación, pudiendo en caso contrario, incurrir en responsabilidad personal sobre su patrimonio.
OPCIONES DE ACTUACIÓN PARA EL ORGANO DE ADMINISTRACIÓN.- Se pueden efectuar las siguientes operaciones a efectos de solventar la problemática surgida:
a) Reducción de capital por compensación de pérdidas. A este respecto el artículo 82 de la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada señala: Artículo 82. Reducción para compensar pérdidas. 1. No se podrá reducir el capital para restablecer el equilibrio entre el capital y el patrimonio contable disminuido por consecuencia de pérdidas, en tanto que la sociedad cuente con cualquier clase de reservas. 2. El balance que sirva de base a la operación deberá referirse a una fecha comprendida dentro de los seis meses inmediatamente anteriores al acuerdo y estar aprobado por la Junta General, previa su verificación por los auditores de cuentas de la sociedad, cuando ésta estuviere obligada a verificar sus cuentas anuales, y si no lo estuviere, la verificación se realizará por el auditor de cuentas que al efecto designen los administradores. El balance y su verificación se incorporarán a la escritura pública de reducción. Para este supuesto y dado el reducido capital social de la sociedad (mínimo legal) se deberá aplicar el artículo 108 de la propia Ley. “Artículo 108. Disolución por reducción del capital por debajo del mínimo legal. 1. Cuando la reducción del capital social por debajo del mínimo legal sea consecuencia del cumplimiento de una ley, la sociedad quedará disuelta de pleno derecho, si, transcurrido un año desde la adopción del acuerdo de reducción, no se hubiere inscrito en el Registro Mercantil su transformación o disolución, o el aumento de su capital hasta una cantidad igual o superior a dicho mínimo legal. 2. Transcurrido el plazo establecido en el apartado anterior sin que se hubiere inscrito la transformación o la disolución de la sociedad o el aumento de su capital, los administradores responderán personal y solidariamente entre sí y con la sociedad de las deudas sociales. El Registrador, de oficio o a instancia de cualquier interesado, hará constar la disolución de pleno derecho en la hoja abierta a la sociedad.”
Para la ejecución del acuerdo señalado anteriormente, deberá estarse a lo señalado en el artículo 105 que reza: “Artículo 105. Acuerdo de disolución. 1. En los casos previstos en los párrafos c) a g) del apartado 1 del artículo anterior, la disolución, o la solicitud de concurso, requerirá acuerdo de la Junta General adoptado por la mayoría a que se refiere el apartado 1 del artículo 53. Los administradores deberán convocar la Junta General en el plazo de dos meses para que adopte el acuerdo de disolución o inste el concurso. Cualquier socio podrá solicitar de los administradores la convocatoria si, a su juicio, concurriera alguna de dichas causas de disolución, o concurriera la insolvencia de la sociedad, en los términos a que se refiere el artículo 2 de la Ley Concursal. 2. La Junta General podrá adoptar el acuerdo de disolución o aquel o aquellos que sean necesarios para la remoción de la causa. 3. Si la Junta no fuera convocada, no se celebrara, o no adoptara alguno de los acuerdos previstos en el apartado anterior, cualquier interesado podrá instar la disolución de la sociedad ante el Juez de Primera Instancia del domicilio social. La solicitud de disolución judicial deberá dirigirse contra la sociedad. 4. Los administradores están obligados a solicitar la disolución judicial de la sociedad cuando el acuerdo social fuese contrario a la disolución o no pudiera ser logrado. La solicitud habrá de formularse en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la Junta, cuando ésta no se haya constituido, o desde el día de la Junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución o no se hubiera adoptado. 5. Responderán solidariamente de las obligaciones sociales posteriores al acaecimiento de la causa legal de disolución los administradores que incumplan la obligación de convocar en el plazo de dos meses la junta general para que adopte, en su caso, el acuerdo de disolución, así como los administradores que no soliciten la disolución judicial o, si procediere, el concurso de la sociedad, en el plazo de dos meses a contar desde la fecha prevista para la celebración de la junta, cuando ésta no se haya constituido, o desde el día de la junta, cuando el acuerdo hubiera sido contrario a la disolución o al concurso.
En estos casos las obligaciones sociales reclamadas se presumirán de fecha posterior al acaecimiento de la causa legal de disolución de la sociedad, salvo que los administradores acrediten que son de fecha anterior.
b) Operación acordeón, descrita en ela artículo 83 de la propia Ley. Artículo 83. Reducción y aumento del capital simultáneos. 1. El acuerdo de reducción del capital a cero o por debajo de la cifra mínima legal sólo podrá adoptarse cuando simultáneamente se acuerde la transformación de la sociedad o el aumento de su capital hasta una cantidad igual o superior a la mencionada cifra mínima. En todo caso habrá de respetarse el derecho de preferencia de los socios, sin que en este supuesto quepa su supresión.2. La eficacia del acuerdo de reducción quedará condicionada, en su caso, a la ejecución del acuerdo de aumento del capital. 3. La inscripción del acuerdo de reducción en el Registro Mercantil no podrá practicarse a no ser que simultáneamente se presente a inscripción el acuerdo de transformación o de aumento del capital, así como, en este último caso, su ejecución.
c) Aumento de capital. Operación compleja, que puede emitirse con o sin prima de emisión, aunque para estos supuestos es recomendable. Artículo 73. Aumento del capital social. 1. El aumento del capital social podrá realizarse por creación de nuevas participaciones o por elevación del valor nominal de las ya existentes. 2. En ambos casos, el contravalor del aumento del capital social podrá consistir tanto en nuevas aportaciones dinerarias o no dinerarias al patrimonio social incluida la aportación de créditos contra la sociedad, como en la transformación de reservas o beneficios que ya figuraban en dicho patrimonio.
d) Disolución de la sociedad. Regulado en los artículos 104 y 108 de la Ley de Sociedades de Responsabilidad Limitada, obliga a a reestructuración económica de la sociedad para una posterior liquidación o en su caso, entrar en una dinámica concursal. La Ley señala: “Artículo 104. Causas de disolución. 1. La sociedad de responsabilidad limitada se disolverá: b) Por acuerdo de la Junta General adoptado con los requisitos y la mayoría establecidos para la modificación de los estatutos. e) Por consecuencia de pérdidas que dejen reducido el patrimonio contable a menos de la mitad del capital social, a no ser que éste se aumente o se reduzca en la medida suficiente, y siempre que no sea procedente solicitar la declaración de concurso conforme a lo dispuesto en la Ley Concursal. f) Por reducción del capital social por debajo del mínimo legal. Cuando la reducción sea consecuencia del cumplimiento de una ley se estará a lo dispuesto en el artículo 108. 2. La declaración de concurso no constituirá, por sí sola, causa de disolución, pero si en el procedimiento se produjera la apertura de la fase de liquidación la sociedad quedará automáticamente disuelta. En este último caso, el juez del concurso hará constar la disolución en la resolución de apertura y, sin nombramiento de liquidadores, se realizará la liquidación de la sociedad conforme a lo establecido en el capítulo II del título V de la Ley Concursal.”
OBLIGACIÓN PRINCIPAL DEL ORGANO DE ADMINISTRACIÓN PARA LA EJECUCIÓN DE SUS OBLIGACIONES.-
La obligación del administrador para poder adoptar cualesquiera de todos estos acuerdos, o en caso contrario, adoptar la decisión de dejar su cargo sin responsablidad patrimonial,pasan por la convocatoria de una Junta General de Socios a fin de poner de relieve al situación, proponer soluciones a los socios y, a resultas de lo que se vote, optar por continuar o no en el cargo.
El plazo para convocar junta entendemos que debe ser como máximo de seis meses desde el último balance, dado el tenor literal del artículo 82 y el silencio de los restantes artículos al respecto.
Sólo si se opta por la opción de reducir el capital, se dispondrá de un ejercicio para reequilibrar y si ello no sucede, se deberá convocar Junta General de Socios en el plazo de dos meses desde la finalización de dicho ejercicio para disolver la sociedad.

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